El Secreto del Contentamiento

In Mensajes by David A. BarlockLeave a Comment

Hace un par de días, leí en el Magazín Forbes que el mejor chef del mundo, Benoit Violier se había suicidado. El mes pasado, su restaurante Hotel de Ville en Lausana, Suiza fue nombrado el mayor del mundo por la prestigiosa guía Michelin. Después de llegar al tope de sus posibilidades, se quitó la vida en su hogar en Suiza a los 44 años.

Todos hemos leído acerca de estrellas de cine, músicos y otros famosos que han terminado sus vidas en una manera similar, pero este caso me impactó como particularmente chocante. Como fanático de la cocina, no podía alcanzar a comprender su posible motivo. El cocinar me trae paz y contentamiento, pero al Sr. Violier le traía retos y presiones que yo jamás podré comprender. Aparentemente, el vacío que él experimentaba muy adentro era mayor que los mayores premios en el mundo en su campo. Nunca conoceremos la contestación, porque esa alma ya se ha ido.

He aquí lo que sí conozco: Jesús enseñó tan claramente acerca de la vanidad de este mundo, la futilidad de preocuparnos por el mañana, el engaño de las riquezas, etc., porque la paz nunca se encontrará en el mundo – se encuentra en el hombre interior.

Si alguna vez has batallado contra la depresión, probablemente conoces que la raíz muchas veces radica en el contraste entre lo que deseamos en la vida y lo que tenemos. Muchos de nosotros existimos esperando llegar a un mejor lugar sin nunca poder gozar ese momento. Pensamos: “Bueno, la vida no es buena ahora, pero cuando obtenga ese trabajo mejor, estaré feliz.” Entonces, logramos nuestra meta solo para descubrir que después de pasar una corta luna de miel con nuestra nueva adquisición, estamos de vuelta al aburrimiento y desilusión del pasado. Para algunas personas, esa realización es más de lo que pueden manejar. Esto es lo que quería decir Jesús cuando habló del “engaño de las riquezas.” La riqueza, o la ambición de adquirirla, coloca una esperanza falsa de paz y seguridad en nuestras mentes. Salomón, el hombre más rico, poderoso y sabio que el mundo haya conocido, lo expresó claramente en el primer capítulo de Eclesiastés, escribiendo: “todo es vanidad.”

Es curioso cómo podemos escuchar eso una y otra vez y, sin embargo, no creer que nos aplica. Algunas de las personas más miserables del mundo también son de las más ricas. Un hombre de negocios muy rico me dijo una vez: “David, el dinero lo cambia todo.” Cuando él dijo esas palabras pude detectar una mirada de disgusto en sus ojos. Es una lección que todos aprendemos de una manera u otra – la felicidad es un asunto del corazón, no de lo que podamos sostener en nuestra mano.

Sería ignorante decir que el dinero no es necesario…

Eclesiastés 10:19
Por el placer se hace el banquete, y el vino alegra a los vivos; y el dinero sirve para todo.

Puede ser una herramienta poderosa, siempre y cuando una persona tenga eternidad en su corazón.

He observado personas cambiar cuando reciben un poco de dinero. He sido testigo de vastos ministerios que han cambiado de curso por la codicia de sus líderes que quieren obtener todo lo que puedan. Primera de Timoteo 3:3 y Hebreos 13:5 nos instruyen a ser “libres del amor al dinero” porque el AMOR al dinero es la raíz de todos los males (1 Timoteo 6:10). Pero podemos extender esto más allá del dinero, el amor de este mundo es la fuente de toda desilusión en la vida.

Desde el momento en que los niños pueden hablar pareciera que nuestro mundo les enseña que la vida y la felicidad están relacionadas con adquirir cosas. Pero mira lo que Proverbios dice acerca de “adquirir”:

Proverbios 4:7
Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.

La verdadera sabiduría solamente se encuentra en el temor del Señor, ESE es el comienzo de toda sabiduría. Si Le tememos a Él, Le reverenciamos y amamos, conoceremos que Su presencia es nuestra verdadera fuente de plenitud y paz eterna.

Dios nos libre de perder nuestro camino en este corto viaje que llamamos vida y que podamos pensar que los logros, posesiones y poder son la meta. Vivimos en un mundo materialista que está halándonos de todo ángulo. ¡Nuestra meta es terminar nuestra carrera habiendo creído en un Dios muy presente y conociendo Sus caminos!

El Apóstol Pablo lo resumió en una manera tan precisa que solamente el Espíritu Santo pudo haberlo puesto en su corazón cuando le escribió a los filipenses:

Filipenses 4:11-13
11 No digo esto porque necesite ayuda, pues he aprendido a adaptarme a cualquier situación. 12 Yo sé cómo vivir en pobreza o en abundancia. Conozco el secreto de estar feliz en todos los momentos y circunstancias: pasando hambre o estando satisfecho; teniendo mucho o teniendo poco. 13 Puedo enfrentar cualquier situación porque Cristo me da el poder para hacerlo.

Presta mucha atención a las palabras que utilizó: “conozco el secreto…” Significa que él conocía algo que no era conocido por muchos otros, era una información guardada, escondida y clasificada para unos pocos selectos. ¿Para quiénes, preguntas? ¡Para ti y para mí y para todos aquellos que han encontrado la vida eterna en Cristo Jesús! El secreto del verdadero contentamiento se encuentra en la presencia y la persona del Rey de reyes.

Pasa algunos momentos hoy agradeciendo a Dios por incluirte en Su plan eterno; agradécele por la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento y por la seguridad de tu salvación. ¡Toma unos momentos para darte cuenta de cuán bendecido realmente eres!


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